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Diseño

Una casa DIVERTIDA para almas CREATIVAS

Kelly Wearstler concibió una vivienda llena de color para una familia joven de espíritu libre.

Diseño interior: Kelly Wearstler

Styling: Michael Reynolds

"Vengo de una familia en la que vas a la tienda de muebles, compras un conjunto y te lo llevas a tu casa”, explicó el comediante Sebastian Maniscalco, cuya vieja escuela italiana llevada a los suburbios de Chicago alimenta sus rutinas de stand-up. No hace falta decir que cuando él y la artista Lana Gomez adquirieron un nuevo hogar para su familia —su hija Serafina nacería en abril— él no sabía en lo que se metía. “Decorar, definitivamente no es mi área”. Afortunadamente, sí era la de Gomez. Ella ha trabajado como pintora residente de la diseñadora Kelly Wearstler desde poco después de su mudanza a Los Ángeles, en 2007,  realizando lienzos caleidoscópicos para sus proyectos de alta gama. Fue un paso importantísimo situarse detrás del escritorio de Wearstler y un gran impulso a su carrera.

Cuando llegó el tiempo de decorar su propio espacio, Gomez sabía que Wearstler podría convertir el espíritu divertido y amoroso de la pareja en un hogar cálido en donde ellos pudieran vivir, trabajar y recibir a sus amigos. Además, la oficina de la diseñadora estaba en la misma calle. “Ambos aman el color y tienen personalidades únicas”, explicó Wearstler. “Y Lana estaba muy abierta a todo”. Pero a la casa le faltaba dinamismo.
 

Una casa DIVERTIDA para almas CREATIVAS

Para añadir matices arquitectónicos, Wearstler tenía ciertos trucos bajo la manga: a la puerta principal rectangular se le dio forma de arco; la escalera en zig-zag fue remodelada y alineada con barandales de latón, y las puertas de la cocina y el comedor fueron enmarcadas en piedra Silver Portoro.

Liberada por el estilo temerario de Gomez, Wearstler empleó, de manera moderada, mobiliario atrevido y creativo. Trofeos coleccionables modernos y posmodernos —apliques de Jean Royère (que Maniscalco llama “bollos” en broma), una silla Vilbert de Verner Panton, un conjunto de iconos de Sottsass— se mezclan con encargos de talentos emergentes.

El frondoso armario de yeso de la sala proviene de la creadora radicada en Brooklyn, Katie Stout. Otra oriunda de Brooklyn, Misha Kahn, concibió un chandelier de plástico para la habitación principal. Y Wearstler trabajó con Peter Shire, la  leyenda de Echo Park para realizar el gabinete de patas largas de la barra. “Kelly me sugirió a muchos de estos  artistas, ella ha trabajado con ellos para crear obras totalmente novedosas”, comentó Gomez. “Serafina va a crecer en una casa  llena de personajes. Cada pieza parece que puede cobrar vida”.

Una casa DIVERTIDA para almas CREATIVAS

Aunque la pareja no quería mobiliario demasiado sofisticado ni  extravagancias, había una cosa a la que ni Gomez ni Maniscalco estaban dispuestos a renunciar: la comodidad. “Lana y yo hemos tenido sofás durante nuestra relación en donde una persona puede estar cómoda mientras que la otra queda colgando de un lado”, dijo Maniscalco entre risas. Sus sofás actuales, hechos a la medida por Wearstler y confeccionados en una tela con motivos que procura disminuir los enormes contornos de los asientos, tienen un metro de profundidad, la medida perfecta para recostarse uno junto al otro mientras ven una película.

En las paredes, Wearstler colocó las  pinturas de Gomez (las cuales realiza en su propio estudio, en el garage) con piezas del maestro del op art John Townsend y del talento emergente de San Francisco, Jonathan Anzalone. En vez de emplear las creaciones de Gomez en toda la casa, Wearstler propuso convertir algunas en tapetes manufacturados por The Rug Company.

Una casa DIVERTIDA para almas CREATIVAS

Aunque las temerarias elecciones de Wearstler en cuanto a mobiliario se combinaron con el dinamismo de la pareja, cuando una casa se llena con elementos tan excéntricos, resulta inevitable un momento de controversia. Maniscalco recuerda la llegada de una lámpara de Antón Álvarez, un diseñador sueco-chileno cuyas piezas esculturales son  realizadas al envolver materiales crudos en cuerdas de colores llenas de pegamento. “Creí que aún no la habían desempacado, pero resultó que sí”, comentó sobre la pieza, la cual se suponía que iría en la sala de estar. “Lana y yo pensamos: ¿Cómo le diremos a Kelly que odiamos esta lámpara? Es demasiado rara”. Pero deja que Wearstler diga lo contrario. Ahora, Gomez y Maniscalco juran que es uno de sus objetos preferidos de la casa. “Kelly realmente te educa”, continuó el comediante. “Cuando termina de describirte algo, te vas y piensas: ‘Sí, eso se ve muy bien’. Siento que tengo una maestría en diseño”.