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Diseño

Un departamento rodeado de ARTE

El hogar neoyorquino de la diseñadora de interiores y asesora de arte María Brito, refleja su personalidad alegre y su gusto por el eclecticismo.

Diseño interior: María Brito

Nacida en Venezuela, María Brito estudió Derecho en Harvard. Poco tiempo después de haber comenzado su carrera profesional, se dio cuenta de que trabajar en un despacho de abogados no iba a satisfacerla. Apasionada por el arte y el diseño, lanzó su propio negocio en la Gran Manzana, en donde hoy trabaja y vive con su marido brasileño y sus dos hijos. Día tras día, pone su energía al servicio de sus clientes, de directores generales, celebridades y empresarios, con el fin de ayudarlos a crear su colección de arte o a diseñar sus casas de ensueño.

Un departamento rodeado de ARTE

También curadora y coleccionista, María Brito vive en su departamento neoyorquino desde hace casi 10 años. Ubicado en Chelsea —un barrio donde hay muchas galerías—, su hogar se extiende en una superficie de 167 metros cuadrados y cuenta con tres dormitorios y tres salas de baño. El suelo de madera brinda calidez y varias áreas fueron adornadas con papel tapiz para dar vida a una atmósfera única. En la cocina y las salas de baño, se decidió utilizar cuarzo y mármol por su durabilidad. Convencida de que concebir un espacio interior a partir de las obras que alberga es la mejor forma de reflejar la personalidad de los moradores, María Brito aplicó este principio para ella y su familia. “Mi casa se enfoca en el arte. Es divertida, cálida y auténtica”, comentó.

Un departamento rodeado de ARTE

Piezas contemporaneas de los brasileños Vik Muniz y Osgemeos, del puertorriqueño Michael Linares, del chileno Iván Navarro, del alemán Rafael Neff y de la inglesa Tracey Emin —entre otros— reflejan su estilo ecléctico y atrevido. “Viajé por todo el mundo, y a lo largo de los años coleccioné mucho arte”, afirmó. Cuando se le pregunta qué obra es su favorita, su respuesta es directa: “¡Es como preguntarme a cuál de mis hijos prefiero!” Las pinturas, esculturas y fotografías se combinan con muebles vintage como el sofá LC2 de Le Corbusier, otro de Florence Knoll y una lámpara de Ettore Sottsass. “Soy una mujer con muchos intereses y aspectos diferentes. Me encantan los colores y los espacios acogedores y alegres”, añadió María Brito.

Un departamento rodeado de ARTE

En la sala-comedor, el rojo y el naranja evocan el sol. “Estos tonos me hacen sentir feliz”, confesó. En el dormitorio principal, distintos tipos de verdes y tonalidades neutras dan una sensación de serenidad. Su oficina, que ocupa el mismo lado que su habitación, es uno de sus espacios preferidos, pues le proporciona privacidad y silencio. Lleno de arte contemporáneo, de colores vibrantes y de piezas de mobiliario y accesorios de diversos estilos, el departamento de María Brito rinde honores a una creatividad sin límites.