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Estilo de Vida

Un viaje idílico a Sudáfrica

El edén es un lugar en la Tierra llamado Babylonstoren, una granja hotel que te conquistará con su encanto y simplicidad.

La historia de esta granja comenzó en el siglo 17 con los primeros colonizadores europeos que arribaron a Ciudad del Cabo, Sudáfrica, de hecho, la edificación más antigua de Babylonstoren fue construida en 1692. Ese mismo año, Pieter van der Byl, se convirtió en el primer propietario de esta hermosa granja que le fue cedida por el entonces gobernador de Ciudad del Cabo.

Dando un gran salto en la historia de Babylonstoren, nos ubicaremos en el año 2007, fecha en la que Karen Roos, actual propietaria, adquiere estos terrenos. Tras la compra, una gran renovación se llevó a cabo, pero Karen siempre tuvo en mente respetar la herencia cultural de esta granja y añadirle un toque moderno que la pusiera a la altura de las expectativas de sus huéspedes.

Un viaje idílico a Sudáfrica

La arquitectura de Babylonstoren pertenece al estilo “Cape Dutch”, el cual fue muy popular durante el siglo 17 y 18. Al observar su estructura es fácil reconocer las influencias europeas en sus líneas redondeadas, paredes blancas que reflejan los cálidos rayos del sol, techos de paja y, las puertas y marcos elaborados con madera. 

Uno de los grandes atractivos de esta granja hotel definitivamente son los viñedos, los sembradíos de fruta y los jardines botánicos que conectan los 13 cottage que se distribuyen a lo largo de las 3,5 hectáreas que abarca Babylonstoren. Estos espacios verdes fueron diseñados por el arquitecto francés Patrice Taravella y se requiere de 19 jardineros para mantenerlo en perfectas condiciones.

La promesa de este edén africano es que los huéspedes pueden pasear por los jardines y disfrutar de los frutos que provienen de sus plantíos como; peras, manzanas, nueces, bayas y diversos cítricos son cultivados de forma orgánica, esto quiere decir que no se utilizan fertilizantes químicos en su producción.

La vida en Babylonstoren pasa ligera, sin preocupaciones. Aquí, los grandes placeres de la vida se dan cita para consentir al visitante y entregarle una experiencia maravillosa de la que será imposible olvidarse.