Versión web

Arquitectura

Una casa de tierra en la Ciudad de México

Este hogar muestra la premisa de Juan Pablo Serrano, concebir proyectos sustentables en comunión con su entorno.

Arquitectura: Serrano Monjaraz Arquitectos

Este proyecto residencial se caracteriza por utilizar varias estrategias de diseño sustentable, convirtiéndolo en un estandarte del método altamente eficiente con el que se realizan los proyectos del despacho Serrano Monjaraz Arquitectos.

La casa está fabricada a base de bloques de tierra compactada, la cual se obtuvo de la excavación del terreno donde se ubica el inmueble, de esta manera se reutiliza el material en lugar de desperdiciarlo. Además de ser un elemento de aprovechamiento de los recursos existentes, contribuye a alcanzar un alto nivel de confort térmico dentro de la vivienda y tiene propiedades de aislamiento acústico y resistencia al fuego.

Una casa de tierra en la Ciudad de México

Dentro del equipo de Juan Pablo Serrano y Rafael Monjaraz destaca la consideración por la situación ambiental que rodea a un proyecto. A este equipo de talentosos arquitectos no los define un estilo en particular, sino que cada uno de sus diseños corresponde al lugar donde se ubican y a las características que conlleva. De esta manera, cada obra encuentra una identidad propia permitiendo la exploración de nuevos materiales, lo que da como resultado nuevas expresiones formales.

Los juegos de luz se han vuelto característicos en los proyectos de Serrano Monjaraz, no solamente debido su paso a través de las fachadas traslúcidas, sino al excelente manejo de la luz artificial que se va colando de manera indirecta entre muebles y plafones. En el interior destaca el uso de duelas de madera maya (pukté) en plafones y muros, que a su vez se entrelaza con elementos de la vegetación que destaca dentro y fuera de la vivienda.

 

Una casa de tierra en la Ciudad de México

La casa está diseñada en forma de L, y cada uno de los espacios que la conforman tiene una relación directa con el jardín. Esto hace que la vivienda se sienta más amplia y que tenga repuestas a sus distintas orientaciones.

La planta baja es una extensión del jardín integrado a través de puertas completamente abatibles. En el centro de dicha planta se ubica un bloque sólido que alberga la cocina y la lavandería; sobre este espacio, aislado de la sala y del comedor, se encuentra un tapanco con un estudio.

Juan Pablo está convencido de que la investigación es el camino a seguir en la sustentabilidad, por lo que esta residencia ha funcionado como laboratorio de pruebas de ecotecnias. Para ello, se han empleado estrategias de ahorro de energía como fotoceldas, planta de tratamiento de agua, ventanas con doble vidrio y cortinas de aluminio enrollables. Dentro de estos principios de sustentabilidad, destaca la utilización de bloques de tierra compactada.