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Estilo de Vida

Así será el nuevo restaurante que redefinirá CDMX en 2020

KYU llegará a México para revolucionar la escena culinaria con diseño, filosofía sostenible y gastronomía a la leña desde el corazón de Polanco.

Concreto en bruto fusionado con toques naturales, acabados de madera entremezclados con street art y un enfoque sostenible. A ese seductor boceto se suma una celebrada propuesta gastronómica de cocina a la leña con inspiración asiática. El resultado: KYU, el restaurante que definirá la escena gastronómica de la CDMX en 2020.

Se trata de la llegada de uno de los spots que han definido la escena culinaria de Miami y que su próxima apertura en la capital mexicana está destinada a redefinir el ámbito local. Anticipamos su llegada y decodificamos las claves que harán de este restaurante un nuevo referente.

Diseño y arquitectura: cocina-experiencia

La narrativa foodie ha implicado una revolución en la gastronomía en donde un restaurante supera el ámbito de la cocina y se convierte en una verdadera experiencia sensorial que involucra su ambientación, diseño y decoración. Precisamente, KYU lo llevará a la máxima expresión gracias al proyecto arquitectónico y de interiorismo hecho por el estudio creativo de Roberto Khalil, cuyo despacho multidisciplinario se ha dedicado a la dirección creativa en varias ramas con el propósito de unir el arte, la arquitectura y el diseño.

Será el corazón de Polanco donde este restaurante reunirá estas disciplinas para revolucionar la escena de la misma forma en que su antecesor lo ha hecho en Miami. La esquina de Masaryk y Goldsmith se convertirá en el punto de encuentro de hasta 120 personas en un espacio que contempla una gran terraza y un bar de cócteles que retoma la clandestinidad de los “speakeasy” de la era de la gran prohibición. 

La experiencia comienza en la barra, un espacio circular que sobresale por el diseño curvilíneo de elementos como vigas de madera, la cava y el rack, que acentúan esta forma. Al final de ese trayecto se encuentra una pirámide que nace de la contrabarra, caracterizada por el acabado sou sughi ban, típico de Japón y en el que la madera se quema hasta el punto de chamuscado brindando una textura única. Este conjunto crea un hilo conductor con el woodfire grill, centro de la cocina de este recinto.

Precisamente, en KYU el protagonismo lo adquiere la cocina abierta, concebida para generar un alto contraste gracias a la mezcla ecléctica de los materiales de su barra. La superficie está recubierta de ónix, cuya suavidad colisiona con la piedra en crudo para crear texturas y distintos volúmenes. Como los detalles son imprescindibles, los creativos apostaron por trabajar con artesanos cerámicos para desarrollar un mosaico con acabado pavonado que evoca a las texturas industriales.

Bar restaurante KYU Mexico

Toque de street art

El éxito del restaurante en Estados Unidos se debe en gran medida a la personalidad del lugar. En aquella latitud (cuna de Art Basel) los graffitis del artista urbano 2ALAS forman parte integral de la atmósfera y el afamado mural “KYU Lady” engalana la ubicación. Para su llegada a México, el chef Michael Lewis y el fundador, Steven Haigh, socios del restaurante, no han escatimado y repetirán la mancuerna con el artista cuyo nombre real es Andrew Antonaccio.

“Le comisionamos a nuestro ahora amigo, crear una pieza personalizada para la terraza en el corazón del restaurante”, refieren los socios sobre la rúbrica del creativo cuyo trabajo se extiende a lugares como Italia, Suiza, Puerto Rico y República Dominicana.

Para México, la obra, que conjuga los acabados, la madera quemada, los toques de musgo y el uso icónico de la mujer como musa se encontrará en el fondo de la terraza,un lugar que sobresale por la inesperada mezcla entre naturaleza, arte y elementos esttructurales. Entre estas sobresale el domo retráctil de estilo industrial a doble agua, cuyas viguetas metálicas y estructuras de base están expuestas, lo cual resulta en un contraste entre el cielo y los toques verdes que dotarán de vitalidad al espacio.  

Un espacio sostenible

En la era de la eco-conciencia las propuestas arquitectónicas no solo deben responder a las necesidades espaciales sino también a las ambientales. Los responsables de KYU lo han entendido y en sus filas se implementa una iniciativa cero residuos que busca eliminar el desperdicio mediante acciones de reuso, por ejemplo, utilizar botellas de vino como contenedores de algunos ingredientes o escribir detrás de los papeles de menú previo a su reciclaje. Al tratarse de un restaurante con una propuesta culinaria apoyada en la cocina de leña, nada resulta tan ambicioso como su filosofía de trabajar con una organización de reforestación. Su llegada a México también implicará el trabajo con algún organismo dedicado a dicha labor. 

La industria restaurantera suele ser señalada como una de las que más desperdicios genera, pero los fundadores del lugar han sabido darle un revés a esto mediante estrategias que contemplan el uso de cáscaras de jugos en caldos y aceites de cítricos para algunos cócteles. Además así como en Estados Unidos han implementado su iniciativa 1% FOR THE PLANET, que destina dicho porcentaje a alguna asociación filantrópica ambiental, en México ya visualizan trabajar con organizaciones locales. 

Bar restaurante KYU Mexico

Cocina con fórmulas únicas

Hablar de la experiencia de un restaurante implica hablar de la experiencia sensorial de sus sabores y técnicas culinarias que en el caso de KYU se resumen en un concepto de cocina a la leña con inspiración asiática encabezada por el chef Michael Lewis. Los foodies mexicanos podrán degustar de creaciones insignia como coliflor rostizada con queso de cabra, tartar de atún con chiles ahumados y arroz frito thai cocinado en bowl de piedra.

¿Coctelería? Cada plato encontrará un complemento ideal en creaciones de temporada y una variada selección de vinos y sake. 

Platillo Atún Restaurante KYU