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Estilo de Vida

Eat Darling Eat, un laboratorio de postres postmodernista en Hong Kong

En este espacio la experiencia sensorial empieza desde la entrada con colores vibrantes y enérgicos.

A la entrada se creó una instalación geométrica amarilla que hace eco de la escalinata al fondo del espacio.

Interiorismo: NC Design & Architecture Ltd (NCDA)

Situado en Fashion Walk, ‘Eat Darling Eat’ es la última incorporación del grupo restaurantero Ming Fat House en Hong Kong. El laboratorio de postres ofrece a los visitantes un respiro en la bulliciosa Causeway Bay, con sus interiores electrizantes que reflejan su menú ecléctico. Celebrando el arte de la repostería, el interior utiliza colores y texturas provocativas que estimulan los sentidos visuales de los clientes. De esta manera se crea una experiencia holística, donde los sentidos son estimulados a través de la vibrante paleta cromática, originales siluetas, dulces aromas e increíbles fusiones gourmet.

En todo el lugar se usaron taburetes Donut-Jello en diferentes combinaciones cromáticas.
La barra a la entrada del lugar tiene un vidrio tintado amarillo para resaltar el área de asientos del nivel superior.

El diseño interior por NC Design & Architecture Ltd (NCDA) se inspira en la naturaleza experimental y creativa de la era posmoderna, incorporando elementos que son juguetones, decorativos y caprichosos, y utilizando formas y colores que desafían lo convencional. Por ejemplo, taburetes personalizados inspirados en bocadillos como las donas y la gelatina, una estación de bienvenida con mucho color y piezas hechas a la medida que juegan con la geometría y la perspectiva.

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Un vidrio teñido de color amarillo separa los dos niveles, atrayendo a los invitados a echar un vistazo al piso de arriba.
La barandilla roja hace eco de la forma de la escalera.

El interior destaca la calidad de la arquitectura en niveles. El área de entrada del nivel inferior es un concepto abierto con mucho color, mientras que el nivel superior se enmarca como un teatro utilizando tonos fluorescentes y superficies reflectantes. Un vidrio teñido de amarillo separa los espacios y crea un aura tractiva para despertar la curiosidad de los visitantes y se atrevan a explorar a fondo el lugar.

Vista del salón rosa con mesa de gradación y obras de arte abstracto en la pared que juega con la idea de la ilusión óptica.
Las bancas simulan tener un corte como si fuera una rebanada de pastel rosa.

Al llegar al segundo nivel hay un salón rosa con techo y pisos reflectantes, que brindan una sensación de lucidez a los invitados mientras disfrutan de los postres. Ambos extremos del salón están marcados por mesas iridiscentes y paredes curvas con coloridas ilustraciones, que juegan con la idea de la ilusión óptica, brindando a los clientes una sensación visual mientras disfrutan de estos postres experimentales.

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Junto a la mesa hay taburetes Donut-Jello y un banco con forma de cúpula inspirado en un corte de pastel.

El resultado es una estética de diseño totalmente inmersiva, que crea un entorno ilusorio con el uso de geometrías coloridas y formas orgánicas. El diseño es audaz, surrealista y fuera de lo común. Es un remedio utópico que escapa de la perspectiva global de la cultura popular.