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Estilo de Vida

El increíble Edificio España en la CDMX reabre sus puertas como un hotel

De cantera rosa y con arquitectura de los años 20, el hotel Umbral será el nuevo espacio para descubrir el centro de la ciudad.

Arquitectura: JSA

Interiorismo: Nomah

Diseño gráfico: Ximena Ríos

Existen espacios cuya historia va más allá de sus muros. Así es el Edificio España en el centro de la Ciudad de México, que desde su construcción en la década de 1920, se convirtió en uno de los iconos estructurales del panorama urbano. Cuando el edificio abrió sus puertas, se sumó a la lista de inmuebles que funcionaban como parte de la zona financiera de la metrópoli. Durante años su fachada tradicional de cantera rosa e interiores art decó, fueron elementos memorables de la zona. Sin embargo, con el paso del tiempo y el paulatino abandono de las oficinas, el lugar quedó en el olvido por algunos años.

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Detalles de uso como espacio comercial y corporativo se conservaron en la renovación, como el directorio de pisos a la entrada.
Una de las ideas principales detrás del hotel Umbral fue crear una especie de escenografía en cada espacio, para brindar a los huéspedes una sensación de transición.

Por su belleza arquitectónica, el espacio fue recuperado y renovado recientemente, para que abriera sus puertas nuevamente como el hotel Umbral.  A cargo del proyecto se encuentra la sinergia entre JSa y Nomah, para concebir un hotel boutique de 59 habitaciones que forma parte de Curio Collection by Hilton.

“El edificio ya tenía un partido arquitectónico de patio central con corredores circundantes que quisimos asumir, porque nos gustaba mucho la solución. Éste definió cómo funciona el hotel y nos puso el reto de cómo dar privacidad a las habitaciones. Dentro de ellas, creamos un espacio de filtro entre la zona de dormir y el área transitoria, de ahí surge la idea del umbral. Se accede a una zona introvertida, oscura, íntima, silenciosa, y después emerge la luz en el área para dormir; un contraste entre ambos espacios del cuarto”, afirmó Javier Sánchez.

El arte en la sala negra de la habitación es de Andrea Bores, mientas que el de la recámara y el baño es de David Troice.
En el interiorismo se realizó un sutil balance entre el pasado y el presente del lugar, al mezclar elementos de los 20s con detalles completamente contemporáneos.

La arquitectura y el diseño interior consiguieron un sitio de claroscuros que lleva de la mano al huésped por una experiencia kinestésica de múltiples etapas. Para disfrutar del hotel, se crearon diferentes áreas entre las que se incluye una galería abierta al público con obras de los artistas que adornan los muros del lugar, una biblioteca con vinilos seleccionados por La Roma Records,y una pequeña sala de juntas que se convierte en cine, que pronto tendrá ciclos de películas y activaciones.

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Los baños se planearon como pequeños santuarios de relajación, con un diseño esencial y complementos artesanales.
Desde la terraza y piscina se disfrutan de increíbles vistas del centro de la Ciudad de México.

Adicionalmente, el espacio cuenta con una increíble terraza con envidiables vistas del centro de la Ciudad de México. En la misma, se puede disfrutar de un menú hecho a la medida y coctelería por los creativos detrás del bar Limantour. Adicionalemnte, existe la opción de comprar un day-pass para disfrutar de la alberca y de la áreas abiertas al público. Huesped o no, se puede disfrutar de esta joya arquitectónica, en medio de una de las zonas más dinámicas de México. 

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