Versión web

Especiales

Orígenes de la arquitectura mexicana

Las influencias de nuestro pasado se reflejan en grandes obras que definen actualmente el estilo de la arquitectura en México.

Enrique Bardasano, arquitecto y miembro del Consejo Editorial de AD México, nos comparte su visión acerca del panorama general de la arquitectura mexicana.

 

Actualmente la arquitectura mexicana ha traspasado fronteras. Con grandes embajadores como Luis Barragán el único premio Pritzker.

En México, seguidores de la misma corriente; Legorreta, Antonio Atollini, discípulo de Barragán y de Francisco Artigas; dejando un gran acervo para futuras generaciones. Cabe notar que estos grandes arquitectos pudieron continuar con una gran herencia que nos dejaron nuestros antepasados.

Con la arquitectura colonial mexicana, que nace en la colonia de la nueva España incluso gracias a la mano de obra -tan buena en México-, basada en la arquitectura prehispánica donde ya se manejaba un ordenamiento con una gran lógica para convivir mejor desde la clase baja hasta la alta repitiéndose ésta hasta nuestros días, basada en claustros, a fin de tener una vida cotidiana con privacidad por factores como la seguridad, los impuestos; etcétera.

La arquitectura prehispánica dio origen a muros de piedra muy gruesos debido al sistema constructivo. Al pasar a la arquitectura colonial mexicana, se continuó con muros gruesos debido al adobe y marcos de piedra con techos de viguería, tejamanil con teja, que servía de impermeabilización. Ésta al ser de barro y en forma de medio círculo (la pierna del artesano era el molde ya que el barro se hacía sobre su pierna), se horneaba y posteriormente al poner una sobre otra se lograba una amalgama que servía de impermeabilización.

Con la llegada de corrientes del viejo mundo cambiaban los sistemas constructivos, pero más bien de carácter decorativo como molduras de piedra, plafones de manta de cielo tapando las vigas. En la era actual se optó por dejar las vigas a la vista ya que después de la revolución, las haciendas que quedaron en pie no conservaron los plafones de manta. A base de cal viva. Se descubrió que muchas estaban hechas con maderas preciosas. Ahí empieza la corriente de techos de viguería que se usa en la actualidad.

Este sistema constructivo lo tomaron muy bien los arquitectos que mencione al principio. Actualmente es el legado y la corriente con la que los arquitectos mexicanos continúan, a base de volúmenes con ventanas profundas que además crea sombras sobre texturas de aplanados y piedra.

Si comparamos una fachada lisa de vidrio, lo único que vemos es brillo, en cambio con los materiales antes mencionados con nichos y muros anchos se crean un conjunto de sombras, más el color y la combinación de maderas y tejas; da por resultado esa: nuestra gran arquitectura colonial mexicana.

bardasanoarquitectos.com